Triste porque mi dibujante me ha cortado un pie


Un amigo me dice que dentro de pocos años comprar coches con motores de combustión interna será ilegal, que si tienes uno de antes pues bueno, puedes seguir usándolo, pero que comprarlo nuevo nanay. Pobre desgraciado, se ha comprado un híbrido. Yo mientras tanto voy a hacer puta necromancia con mi zusuki, me muero yo antes que él. Si la situación se hace especialmente desesperada, iré en bici al trabajo, y si pierdo hasta la bici, entonces dejo de trabajar. La cosa es que sé en lo más profundo de mi corazón que no tengo que comprarme un coche de esos modernos con tablet incorporada. Mi condición básica para comprarme un coche es que este tenga para poner CDs. ¿No tiene lector de CD? ¡No es mi coche entonces!

Es todo tan forzado... ¿Por qué el público general dejó de lado la música en formato físico? La vez que usé Spotify allá por los tiempos de Enoc me pareció cutrísimo aquello, un desprestigio a los artistas y hasta a la música en sí. No es por cuestión de poder escucharla en cualquier lado, porque para eso se pueden sacar fácilmente los mp3 o flac del CD y meterlos en un reproductor de mp3 o lo que prefieras. Tampoco es por el acceso a la música, porque siempre puedes piratear los archivos o copiar el CD de un amigo. Podemos engañarnos y decir que Bandcamp es mejor, pero realmente sigue igual de vacío, y a veces es hasta peor, por aceptar que hoy la música es algo frío, un producto. Desprecio al que se alegra de poder pagar por el arte y por las cosas hechas con cariño, es la satisfacción del putero que se alegra de degradar a una mujer.

Sinceramente, ¿por qué? [1]

Eso se preguntaría la gente anterior a mí, la gente que considera incluso la grabación de la música como algo innecesario. Quedan pocos en nuestro occidente, si es que existen, pero durante la mayor parte de la historia de la humanidad la música estaba verdaderamente viva, no era grabada. Entiendo que así es mejor, cuántas veces me ha pasado que un grupo visto en vivo me ha maravillado, pero luego en muerto me ha resultado malo o aburrido. Si toda la música fuese en vivo, no habría mala música, porque sería parte de mi vida real. Me parece que la relación entre la música en vivo y la música "congelada" es la misma que la relación entre el sexo y la masturbación. Con la música grabada nunca me ha parecido estar ante Dios, nunca he desaparecido al escuchar música enlatada. No siento en mis carnes la presencia de los músicos, sólo puedo imaginármela. He escuchado a Incantation muchas veces, pero sólo puedo calificar como experiencia religiosa la vez que fui a verlos en vivo. El humo, el oleaje de la carne sudorosa ante el escenario, el semblante totémico de John McEntee, su voz de ultratumba, los gritos; todo eso era yo. Raro es que yo beba durante un concierto de esa talla, porque sé que con grupos así no necesito de alcohol para olvidarme de quien creo ser.

Se me cae el alma a los pies cada vez que pienso en lo que me tendría que gastar [2] para seguirle el ritmo a la sociedad moderna y sus caprichos. ¿Podría dejarlo ir, si sé que ese no es mi camino? El saber que no quiero tener un coche de estos modernos es suficiente para justificar el no tener uno. «Los daños que nacen de los bien colocados pensamientos antes se deben tener por gracias que por desdichas», dijo una vez el hombre más inocente, y es cierto.

Por cierto, sé que lo de los coches no sucederá porque la UE no llegará al 2035.



firmado,

Erwendelaz al-Gabali,
Heraldo del Mundo Vivo

















Escrito a partir del 24 de marzo del 2025
Última actualización el 24/03/2025

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Anotaciones


1. Como siempre, por La Economía. En una sociedad basada en la separación del Creador (trabajadores) y sus Obras (su trabajo), es evidente que hasta la música y otras formas de arte se nos presentan de forma "separada", primero convertidas en producto (es decir, convertidas en algo separado de la vida) y luego lanzadas al vacío del streaming, donde no podemos interactuar con ellas si no es mediante la sucia transacción mercantil. No poseeremos nada fuera del trabajo porque no poseemos nada dentro de este. Dale al hombre el fruto de su trabajo y encontrará a Dios en el mundo vivo.

2. Y sobre el gastar, la verdad es que es un sistema absurdo. El dinero que nos dan, nos lo dan para luego quitárnoslo. El dinero es una de las cosas menos neutrales del mundo, tiene dueño, y no es humano.